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El ajuste de plantilla de Bankia y CaixaBank se hará en dos fases

Jueves, 29 de octubre de 2020   El Periódico   LABORALES

El ajuste de plantilla que tendrá lugar tras la fusión de CaixaBank y Bankia se realizará en dos fases. En un primer momento, a partir de mediados del año que viene, las salidas se centrarán en las oficinas centrales de las dos entidades en Barcelona y Madrid. Posteriormente, se producirá la integración de las plataformas tecnológicas de los dos bancos, previsiblemente en el cuarto trimestre del 2021, momento a partir del cual se efectuará el grueso de cierres y bajas en la red de oficinas conjunta. "Una buena parte está condicionado a la integración informática, pero no necesariamente todo", ha dejado entrever este miércoles el consejero delegado de Bankia, José Sevilla. 

Aunque las dos entidades han calculado que su integración les permitirá reducir costes en 770 millones de euros, todavía no han querido dar cifras sobre a cuánto ascenderá el recorte de puestos de trabajo. La plantilla conjunta de los dos bancos ascendía a 51.500 empleados al cierre de junio y en el mercado se especula con un ajuste de en torno a 10.000 empleos. Sevilla ha explicado que los gestores tienen previsto empezar a negociarlo con los sindicatos después de que la fusión sea efectiva, lo que se espera para finales de marzo del año que viene.

Aunque hubo conversaciones, el ejecutivo ha negado que el consejo de Bankia llegase a analizar una integración con el Sabadell. "Estamos muy contentos de que sea CaixaBank. Seguro que con el Sabadell también estaríamos muy contentos, pero es la operación que tenía más sentido", ha añadido. Asimismo, ha evitado valorar si la mayoría de los 24.000 millones en ayudas públicas aportados al grupo BFA-Bankia se deben dar ya por pérdidas: "No voy a dar un adjetivo. Vamos a trabajar todo lo intensamente que podamos para mejorar el valor". Además, ha desvelado que Bankia aportará a CaixaBank derechos garantizados por el Estado al menor pago futuro de impuestos por valor de 7.400 millones, más del doble de su valor bursátil.

Reestructuraciones empresariales

Sevilla también apuntado que los bancos están negociando con el Gobierno, que a su vez lo hace con la Comisión Europea, la creación de un "marco flexible" que permita reestructurar los créditos avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) a empresas para ayudar a las compañías viables, pero puedan tener problemas de solvencia por la crisis del coronavirus. La fórmula en estudio, ha explicado, pasan desde el alargamiento de los plazos de pago y periodos de carencia hasta quitas en la deuda y la conversión de parte de la deuda en capital.

Bankia ganó 180 millones de euros durante los nueve primeros meses del año, un 68,8% menos un año antes. La fuerte caída responde principalmente a las provisiones excepcionales de 465 millones que el banco ha reservado para hacer frente al incremento de la morosidad y la devaluación de los activos que provocará la crisis del coronavirus, previsiblemente a partir del 2021. El otro factor que lo explica es el notable descenso de los resultados obtenidos por la venta de carteras de deuda (-43,6%).

El banco ha destacado que ha logrado alcanzar en el último trimestre el objetivo de su plan estratégico 2018-2020 de generar un exceso de capital de 2.535 millones en esos tres años. Su compromiso era repartir los 1.829 millones todavía no abonados a los accionistas en forma de dividendo extraordinario o recompra de acciones, pero la recomendación del Banco Central Europeo (BCE) de no remunerar a los accionistas este año por la crisis del coronavirus le llevó hace meses a retirar esa idea. Ahora servirá para la fusión con CaixaBank, según ha explicado Sevilla, quien ha recordado que los dos bancos se han comprometido a no pagar ningún dividendo hasta que la fusión esté ejecutada. 

Menos ingresos

Sevilla también ha celebrado que la Audiencia Nacional haya absolvió a todos los acusados por la salida a bolsa de Bankia, incluía la propia entidad: "Estamos muy contentos con la sentencia, siempre hemos defendido que fue una operación reglada y regulada". Con la información que se tiene ahora, ha apuntado como en ocasiones anteriores, la salida a bolsa "no fue una buena idea, otra cosa es que fuera delito".

Por otra parte, y en relación con el estado de alarma, ha pedido al Gobierno "proteger al máximo la salud, pero hacerlo compatible con el crecimiento económico", al tiempo que ha lamentado la penalización tributaria a los planes de pensiones individuales y las primas de los seguros incluida en el proyecto de presupuestos del Estado para el 2021.

Los ingresos básicos del banco bajaron un 7,2% por efecto de los bajos tipos de interés. El incremento del cobro de comisiones (10,5%) no compensó la menor aportación de las carteras de deuda, con lo que los ingresos totales del negocio bajaron el 5,9%. Un menor descenso de los gastos (2,1%) provocó que el resultado antes de comisiones cayese el 9,7%. El capital del grupo se elevó desde el 13,37% de junio al 14,79% en septiembre, el más alto de los grandes bancos españoles. La morosidad se situó en el 4,9%, con un peso de las provisiones sobre los activos impagados del 58,2%, y el banco espero que empiece a crecer a partir de los próximos trimestres, sobre todo a partir del segundo del año que viene.

"Queda un trimestre complejo para terminar el año porque los efectos de la pandemia son inciertos, pero estoy convencido de que, con el compromiso de todo nuestro equipo, conseguiremos cerrar un muy buen ejercicio y estar en la mejor posición posible para afrontar el ilusionante reto que supone la integración con CaixaBank", ha sostenido su presidente, José Ignacio Goirigolzarri, en una nota.