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Las agencias de ráting elogian la salud de la banca española

Lunes, 11 de febrero de 2019   Expansion.com   BANCOS

El sector muestra sólidos resultados al caer las provisiones y subir las comisiones.

Resultados sólidos en el contexto de un sector que goza de buena salud. Éste es el diagnóstico global que hacen agencias de calificación crediticia como Standard & Poor's (S&P), DBRS y Scope sobre el sistema bancario español. A raíz de los resultados anuales recién presentados, las tres firmas de ráting hacen balance de situación.

Más allá de destacar su buena salud, los analistas de Scope consideran que los resultados de 2018 muestran un sector bancario español con «unos beneficios, un capital y una calidad de activos adecuados». Pese a la desaceleración de la economía, y salvo unas pocas excepciones, «las entidades han reportado un crecimiento sólido en la parte baja de sus cuentas de resultados», añaden.

Desde la agencia de ráting alemana destacan que la presión en la rentabilidad del actual entorno de tipos próximos a cero se ha visto contrarrestada por una apuesta de los bancos españoles de ir hacia segmentos de negocio con márgenes más altos, tales como el crédito al consumo o a empresas. Además, la diversificación de Santander y BBVA en países emergentes ha permitido a las dos mayores entidades españolas presentar tasas de crecimiento de negocio superiores.

La «fuerte rentabilidad» mostrada por la banca en España, unida a la evolución plana de los activos ponderados por riesgo, «está contribuyendo a la acumulación de capital» de las entidades, según los analistas de Scope.

Menores costes y más ingresos
También elogioso es el balance que hacen los analistas de DBRS. La agencia canadiense, en un informe sobre la banca española publicado ayer, destaca que las menores provisiones, el aumento de los ingresos por comisiones y el control de los costes son las causas que explican los sólidos resultados mostrados por el sector bancario en 2018.

Los ingresos atribuidos al negocio doméstico de los bancos españoles registraron un crecimiento del 41,5%, elevándose a final del ejercicio hasta los 6.800 millones de euros, según los datos presentados por DBRS. Estas cifras se explican por la caída de las provisiones (un 49,6% menores) y el aumento de las comisiones por gestión de activos o por el pago de servicios, tal y como detallan desde la firma de calificación crediticia, que recientemente ha abierto una oficina en Madrid.

La recuperación de los bancos españoles ha llegado de la mano de la mejoría económica global registrada en España desde 2015. En este contexto favorable, las entidades «no solo han completado la provisión de sus activos heredados a raíz del estallido de la burbuja del ladrillo y la recesión, sino que han acelerado la venta de sus préstamos problemáticos, beneficiándose de la recuperación del mercado inmobiliario», explica la agencia S&P en un informe sobre los riesgos del sector bancario español.

En su documento, los analistas de S&P aplauden la capacidad de los bancos en España de restablecer su acceso a los mercados y de presentar un perfil de financiación «balanceado». Sin embargo, apuntan a ciertas debilidades de la banca española en su conjunto: dependen más que sus competidores de la financiación exterior, lo que les hace vulnerables a potenciales cambios en el sentimiento de los inversores.

Otro de los puntos complicados para la banca, según el informe de S&P, será su rentabilidad a largo plazo. El entorno actual, explican sus analistas, seguirá siendo competitivo, mientras las entidades tratarán de afrontar el desafío de «alcanzar retornos en línea con su coste de capital», indican.

«Aunque la fase de desapalancamiento está a punto de terminar, no esperamos que los volúmenes de negocio de los bancos crezcan lo suficiente durante los próximos dos años como para compensar el efecto negativo en los ingresos de la permanencia de los tipos de interés bajos», señalan desde S&P, mostrando su preocupación porque esta situación pueda desembocar en que las entidades opten por invertir en actividades de mayor riesgo en busca de una mayor rentabilidad.