Cargando...

Noticias del sector

Inicio / Noticias del sector / Noticia

Las tendencias que vienen con el teletrabajo:

Jueves, 15 de octubre de 2020     LABORALES

La nueva regulación del teletrabajo, aprobada en Consejo de Ministros el pasado 22 de septiembre y acordada con patronal y sindicatos, ya ha entrado en vigor. Se trata del real decreto-ley 28/2020 de trabajo a distancia, con las normas que regirán el teletrabajo en España y cuya implantación se ha acelerado por la pandemia de la COVID-19, ya que hasta ahora no contaba con una regulación específica.

El objetivo no es otro que proporcionar una regulación suficiente, transversal e integrada en una norma sustantiva única que dé respuestas a diversas necesidades con un marco de derechos que satisfagan, entre otros, los principios sobre su carácter voluntario y reversible o el principio de igualdad de trato en las condiciones profesionales.

Entre otras cuestiones, el real decreto-ley fija la necesidad de firmar un acuerdo con el empleado que vaya a trabajar a distancia más del 30% de la jornada semanal durante un periodo de tres meses y obliga al empresario de pagar los gastos en los que pueda incurrir el empleado.

La normativa no se aplicará al trabajo a distancia desplegado con motivo de la COVID-19 a excepción de la cuestión de los medios necesarios, que sí deberá proporcionar la empresa, mientras que se deja a la negociación colectiva compensar o no los gastos y cómo hacerlo.

Dos nuevas tendencias: 'workation' y 'coliving'
Así pues, el teletrabajo ha llegado para quedarse, lo que está provocando nuevos planteamientos vitales. No en vano, en los últimos tiempos ya han comenzado a acuñarse nuevos términos que tratan de definir las nuevas relaciones laborales establecidas y sus ramificaciones. Por ello no es de extrañar que ya se hable de 'workation' y 'coliving'.

Tendencias que se imponen
Workation

Intentar unir teletrabajo con un estilo de vida más saludable o con una mejor calidad de vida ha llevado a lo que se conoce como workation. De la suma de work (‘trabajo’) y vacation (‘vacaciones’) nace esta tendencia que permite trasladar el trabajo remoto a lugares más relajantes que la propia vivienda y que ha abierto una nueva línea de negocio para compañías hoteleras.

¿Qué tiene de positivo usar las segundas residencias u otros lugares como espacio de trabajo? “En primer lugar, es una forma de potenciar el turismo laboral. Se potencia la economía y provoca un trabajo menos estacional en áreas turísticas, y sirve para utilizar áreas que habitualmente están despobladas e infrautilizadas dándoles otro sentido. Se trata de un nuevo modelo de redistribución de las personas. No hay ninguna duda de que trabajar y vivir en áreas rurales es mucho más saludable y sostenible”, explica Manel Fernández Jaria, profesor colaborador de los Estudios de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y experto en bienestar laboral.

“Y, para el empleado, asociar el trabajo a un espacio agradable, vinculado a tiempo de calidad o de ocio influye directamente en la motivación, en las ganas de trabajar y en la vinculación con aquello que se está haciendo, y esto afecta directamente a la productividad” añade el experto, aunque advierte de algunos riesgos ya que el teletrebajo puede ser un factor de bienestar, pero también “tiene aristas que pueden conducir al estrés y al agotamiento emocional fruto de la hiperconexión”

De hecho, según un informe reciente de Cigna realizado en diferentes países incluyendo España, el 79 % de los trabajadores que teletrabaja sufre el síndrome de la conexión permanente (always on), lo cual coincide con el auge del trabajo en remoto debido a la pandemia. Según el estudio, el 45 % de los españoles en activo reconoce sufrir estrés relacionado con el trabajo por lo que teletrabajar desde espacios que no sean el domicilio habitual ayuda también a reducir el síndrome de desgaste profesional (burn-out) y emocional del trabajador.

Coliving

Otro de los fenómenos residenciales que empiezan a despuntar es el coliving, que permite teletrabajar y compartir ese espacio con otros individuos y conseguir cierto ocio y red de contactos. Es una forma similar al workation que se puede practicar en un hotel pero sin estar solo y donde, además, se pueden crear relaciones profesionales.

Este fenómeno surgió en la zona de Silicon Valley, donde llegaban muchos jóvenes con intención de empezar sus carreras tecnológicas y encontraban dificultades para conseguir viviendas asequibles, así que muchos decidieron alquilar conjuntamente y se convirtieron en laboratorios de ideas y comunidades profesionales.

“Es el efecto de una situación de carestía de alquiler, que provoca que la gente tenga que emanciparse no de forma total, sino con desconocidos y desconocidas. Es una forma de dignificar la situación: la forma tradicional se hacía por diversas afinidades, por un desplazamiento por trabajo y estudios, y ahora para asumir los gastos que uno solo no puede asumir, sobre todo por el parque de alquiler”, advierte Anzano Bergua, experto en vivienda.

El coliving se trata de un fenómeno más asociado a estancias cortas, donde se comparte una sola vivienda que se alquila a un propietario, con gente generalmente más joven (miléniales sobre todo) que son nómadas digitales, con comunidades especializadas y generalmente en espacios más urbanos que las viviendas colaborativas, que se sitúan más cerca de la naturaleza.