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Mi trabajo me genera ansiedad, ¿qué la causa y cómo puedo lidiar con ella?

Jueves, 19 de mayo de 2022   Observatorio RH   LABORALES

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una respuesta emocional natural que comprende las reacciones que tienen los seres humanos cuando hay una amenaza de un resultado negativo. Dichas reacciones aparecen ante situaciones tales como trabajo, hablar en público, exámenes, o cualquier situación que nos pueda resultar amenazante. Esta respuesta lleva a movilizar las operaciones defensivas del organismo, nos permite estar alerta ante sucesos comprometidos, se trata de base para nuestro aprendizaje, estimulando el desarrollo de nuestra personalidad, motivándonos a conseguir objetivos y favoreciéndose un buen nivel de trabajo y conducta por lo que en niveles moderados nos ayuda, siendo un papel importante en nuestra supervivencia.

Sin embargo, la ansiedad en niveles desproporcionados es nociva, desadaptativa, dificulta la eficacia y favorece enfermedades. A estos niveles, el sujeto experimenta sentimiento de indefensión, apareciendo un deterioro en el funcionamiento psicosocial y fisiológico.

Aquí es cuando pueden aparecer los trastornos por ansiedad, siendo estos los trastornos psicológicos más frecuentes.

¿Cuáles son los síntomas?

Aunque en cada persona pueden aparecer de diferente forma hay síntomas que son frecuentes:

·         aceleración del ritmo cardíaco (taquicardia);

·         sudoración;

·         sensación de cansancio o debilidad;

·         sensación de tensión o agitación;

·         temblores;

·         dificultad de concentración;

·         sensación de peligro inminente, pánico o catástrofe;

·         problemas gastrointestinales;

·         respiración acelerada;

·         dificultad de controlar las preocupaciones;

·         necesidad de evitar situaciones que generan ansiedad.

¿Por qué aparece la ansiedad cuando trabajo?

Cuando se produce de forma desproporcionada debilitando nuestras actividades diarias en el trabajo hablamos de ansiedad laboral, sin embargo, si no es tratada esto se puede generalizar y dificultar diferentes esferas de nuestra vida diaria.

Hemos normalizado vivir con estrés en el trabajo, sin embargo, no somos conscientes de que someternos a este estado de forma constante afecta a nuestra atención, concentración lo que a su vez afecta a nuestro rendimiento.

Trabajar con niveles altos de ansiedad, de tensión constante e inquietud conlleva a que observemos consecuencias negativas en nuestra vida personal y en nuestro bienestar.

¿Qué consecuencias puede tener en el trabajo?

Las más comunes son:

·         agotamiento o cansancio al estar en una tensión constantemente;

·         lentitud debido a la revisión frecuente de tareas;

·         insomnio, puede que aparezca dificultad a la hora de conciliar el sueño o que nos despertemos de forma frecuente pensando en diferentes aspectos del trabajo;

·         preocupación excesiva, esto puede aparecer por niveles de exigencia altos con nosotros mismos, miedo a una valoración negativa o perfeccionismo;

·         inseguridad;

·         no ser capaces de desconectar, ya que en muchas ocasiones puede ocurrir que estemos de forma constante atendiendo a diferentes tareas y actividades que nos piden para intentar responder lo antes posible.

¿Por qué me ocurre esto?

Las causas de la ansiedad son muchas, cada persona puede experimentarlas de forma distinta tanto de origen personal, profesional, así como una mezcla de ambas. Hay personas que aguantan hasta que la situación se vuelve insostenible y, en otras ocasiones, son pocos los síntomas que disparan la ansiedad, no debes sentirte culpable ni por haber estallado antes ni por aguantar más la situación. Entre los diferentes factores que pueden dispararla se encuentran:

·         escasa organización del trabajo o en el trabajo;

·         careces de habilidades o de conocimientos que son necesarios para poder realizar tu trabajo de forma eficaz;

·         salario mal pagado;

·         no te encuentras cómodo o cómoda;

·         no te gusta tu trabajo;

·         actividades poco claras, confusas o no coherentes;

·         roles indefinidos;

·         miedo a cometer errores;

·         miedo a perder nuestro trabajo;

·         exigencia laboral alta (tanto interna como externa);

·         carga de trabajo inadecuada (en este caso puede ser tanto sobrecarga como infra carga) horarios estrictos o poco flexibles;

·         entorno de trabajo tóxico, mala relación con algún compañero o compañera;

·         mala relación con nuestro jefe;

·         acoso laboral.

Algunos consejos y recursos para manejar la ansiedad laboral

1. Identifica el origen de la ansiedad laboral

Es fundamental para poder comprender mejor las circunstancias y analizar qué posible solución hay que tomar, ya sea algún problema laboral que pueda manejarse o si en algunos casos puede incluso que cambiar de trabajo (si hay posibilidad de ello) sea la mejor solución.

El que aparezca o no ansiedad dependerá de que se den una serie de factores en el entorno laboral, unido a sensaciones en algunas ocasiones de falta de recursos para hacer frente a estos factores.

En definitiva, es fundamental aprender a identificar cuáles son los factores que están favoreciendo que aparezcan a nivel interno (recursos personales) y externo (entorno laboral).

2. Organización y gestión del tiempo

Intenta establecer cómo tiene que ser tu día de trabajo, incluyendo tareas a realizar, incluyendo los descansos. Además, es importante que tengas en cuenta el orden en función de la urgencia de cada una de las tareas, una vez la cumplas, felicítate por ello dándote una recompensa esto favorecerá tu motivación.

3. Establecimiento de metas

Marca lo que quieres conseguir en tu profesión, esto puede favorecer la motivación e incluso en algunas ocasiones a minimizar un entorno tóxico.

4. Busca momentos de ocio

Además de prestar atención a nuestro entorno laboral es importante saber desconectar del trabajo y aprovechar nuestro tiempo libre, ayudando esto a calmar tu ansiedad y estrés.

5. Ejercicio

Es suficiente con una pequeña rutina de ejercicio, tiene beneficios para nuestra salud física y mental y además nos ayuda a desconectar y a controlar mejor los problemas.

6. Pedir ayuda profesional

Si consideramos que la situación es desbordante o que necesitamos ayuda, acudir a un profesional es muy beneficioso para poder ayudarnos a manejar lo mejor posible esta situación, así como analizar el motivo de ello y ver la raíz del problema.

7. Descanso y dieta

Una buena rutina de sueño, así como una alimentación variada y equilibrada es fundamental para favorecer nuestro bienestar y salud mental y física.

8. Trabajar algunos aspectos clave

Tales como resolución de problemas, toma de decisiones o asertividad.

9. Recursos que son además muy útiles

Técnicas de relajación o mindfulness, ya que nos ayudan a controlar la respiración, a relajarnos y a tomar conciencia del momento presente sin juzgar (en el caso del mindfulness).

Importancia de la psicoterapia

Aunque a veces la decisión de pedir ayuda nos resulte complicada, es importante trabajar en los trastornos de ansiedad cuando observamos que es desbordante, ya que, de no tratarlos, puede tener graves consecuencias tales como evitar diferentes actividades que son básicas de nuestra vida diaria, obligaciones laborales, familiares… Deteriorando así nuestras relaciones sociales y nuestro desempeño laboral.

La ansiedad (cuando se está convirtiendo en un problema) no desaparece por sí sola, si no se trata y trabaja a tiempo esta irá creciendo, generando malestar en diferentes áreas de nuestra vida.

Además, las personas que sufren trastornos de ansiedad no tratados son más propensas a padecer otros trastornos psicológicos, como depresión, abuso de alcohol u otras drogas.

Por lo tanto, es fundamental comprender la causa, ir a la raíz del problema que lo genera y a saber cómo manejarla, no se trata de eliminar la ansiedad por completo, ya que, como hemos comentado antes, en cierto nivel se trata de un mecanismo de supervivencia.